A veces, los mejores momentos pasan sin planearlos.
Creemos en lo que no se repite.
En las miradas que tiemblan, en las manos que se buscan, en los silencios que dicen más que cualquier palabra. En Argollas y Ramos no fotografiamos poses, fotografiamos emociones que florecen sin avisar.
Una boda no es solo un evento, es un cruce de historias., Y nuestra cámara está ahí para contar eso.